Qué es el proptech y cómo está cambiando el mercado inmobiliario argentino
El cruce entre tecnología y bienes raíces ya digitaliza la búsqueda, el alquiler y la gestión de inmuebles. Una guía para entender de qué hablamos cuando hablamos de proptech.
El proptech argentina es la versión local de un fenómeno global: la aplicación de tecnología al sector inmobiliario para digitalizar y agilizar procesos que durante décadas funcionaron de manera manual. El término, contracción de las palabras inglesas property y technology, agrupa a las startups y herramientas que cambian la forma en que se construye, diseña, comercializa, alquila y administra una propiedad. Surgió en el Reino Unido y ganó difusión alrededor de 2014, y desde entonces se expandió a casi todos los eslabones de la cadena inmobiliaria.
De qué hablamos cuando hablamos de proptech
Más que un producto único, el proptech es un paraguas que cubre soluciones muy distintas entre sí. Bajo ese paraguas conviven plataformas de búsqueda de inmuebles, software de administración de consorcios, herramientas de visualización en tres dimensiones, sistemas de financiamiento y aplicaciones de gestión de obra. El hilo común es el uso de datos y software para reducir fricciones en operaciones que tradicionalmente implican mucho papeleo, intermediación y tiempos largos.
El sector también incorpora tecnologías que vienen de otros campos: realidad virtual para recorrer una propiedad a distancia, internet de las cosas y domótica para edificios inteligentes, análisis de datos para tasar y, en algunos casos, blockchain aplicado a contratos o registros. Conviene aclarar que estas tecnologías son herramientas dentro de un ecosistema mucho más amplio, y no el centro del fenómeno.
Las verticales principales
Para ordenar un universo tan diverso, suele dividirse el proptech en grandes verticales según la etapa del negocio inmobiliario que abordan:
- Marketplaces y clasificados: plataformas que centralizan la oferta y la demanda de compraventa o alquiler. Son la cara más visible y madura del sector, e incluyen tanto portales de avisos como modelos de corretaje digital.
- Fintech inmobiliaria: soluciones que cruzan finanzas y bienes raíces, desde hipotecas digitales hasta el crowdfunding o micromecenazgo para financiar desarrollos e inversiones, buscando ampliar el acceso a capital.
- Gestión y administración: software para administrar propiedades, consorcios e inquilinos, automatizar el cálculo de expensas y llevar el registro de ingresos y egresos.
- Construcción (contech): herramientas para diseñar, monitorear y gestionar obras, una vertical todavía en etapa temprana de adopción en la región.
El contexto regional y el caso argentino
El proptech latinoamericano atravesó un fuerte crecimiento en los últimos años. Según datos recopilados por Startupeable, la inversión en el sector en la región pasó de unos 571 millones de dólares en 2020 a alrededor de 1.308 millones en 2021. Brasil lidera el ecosistema con dos compañías que alcanzaron la categoría de unicornio, QuintoAndar y Loft, seguido por México y Colombia. La comparación con mercados más desarrollados ayuda a dimensionar el potencial: solo en España, la enciclopedia Wikipedia consigna que en 2018 se identificaban 275 startups del sector.
Argentina participa de esa ola, aunque con una dinámica propia. En el plano de los marketplaces y el corretaje digital, el país aportó compañías como Mudafy y Properati, esta última adquirida por OLX, lo que muestra que existe actividad e interés de jugadores internacionales. La búsqueda de inmuebles a través de portales es, de hecho, la dimensión más consolidada y conocida por el público.
El resto de las verticales avanza de manera despareja. La administración de propiedades y consorcios viene incorporando software de gestión, mientras que la fintech inmobiliaria enfrenta un terreno más exigente, condicionado por el contexto macroeconómico y crediticio que históricamente limitó el financiamiento de largo plazo en el país. La construcción, por su parte, transita una adopción todavía incipiente de herramientas digitales.
El proptech no reemplaza a la inmobiliaria tradicional ni la vuelve obsoleta: en buena medida le ofrece herramientas para trabajar mejor, ampliar su alcance y profesionalizar la gestión. Entender sus verticales y su estado de madurez es el primer paso para anticipar cómo seguirá transformándose un mercado que, en Argentina, recién empieza a explorar buena parte de su potencial.
Fuentes

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