En el corazón del sur de Rosario, el barrio La Bajada cambió su perfil de vecindario tranquilo a destino obligado para quienes llegan a la ciudad a conocer los orígenes de Lionel Andrés Messi, el astro futbolístico campéon del Mundo en Qatar 2022 junto con la «Scaloneta». El “Circuito Messi”, un recorrido urbano con murales y señalizaciones vinculadas al capitán argentino, transformó la zona en un punto de atracción turística global.
Las fachadas de la escuela General Las Heras y la cancha del club Abanderado Grandoli, donde el crack jugó de niño, lucen retratos y escenas que recuerdan sus inicios. Todo respira fútbol allí, sobre todo por ser el lugar que recorrió al inicio de su vida el astro que hoy milita en el Inter de Miami.
Viviendas y valores actuales
Según Diego Ferreyra, de Diego Ferreyra Bienes Raíces y miembro del Colegio de Corredores Inmobiliarios de Rosario (COCIR), los valores de compra y alquiler en La Bajada no sintieron un impacto directo por el impulso del Circuito Messi.

El inmobiliario explicó que la zona conserva su perfil tradicional, con casas bajas. Predominan las propiedades con más de 60 años y en estado original, aunque también se ven algunas viviendas reformadas recientemente. Una vivienda tipo de dos dormitorios ronda los USD 60.000, mientras que las ubicadas sobre Avenida San Martín pueden alcanzar precios algo superiores.
Ferreyra precisó que hoy no existe una demanda adicional por tratarse del barrio natal de Messi. “Se ve mucha gente recorriendo la zona, sacando fotos frente a su casa, los murales o la cancha donde empezó a jugar, pero no se traduce en un movimiento inmobiliario distinto”, agregó. Prácticamente no existe diferencia entre La Bajada, Las Heras o Tablada en cuanto a precios, salvo el plus que tienen las propiedades sobre San Martín por su ubicación.
Por su parte, César Fernández Cívico, titular de Fernández Cívico Asesoramiento Inmobiliario, conoce la zona desde siempre. Recuerda una vida barrial marcada por la cercanía entre vecinos. Antes del Mundial de Alemania 2006 era común ver a Messi andar con total libertad por la zona. Te lo cruzabas en algún bar o buscaba a su mamá en el negocio familiar, relató.

Fernández Cívico indicó que comprar una casa en las inmediaciones de la vivienda natal de Messi puede costar entre USD 500 y USD 700 por m2 cubierto. Esto equivale a USD 45.000 o USD 50.000 por una casa de 80 m2, aunque hay opciones más amplias de 300 m2 que llegan a USD 250.000. También se consiguen pasillos de dos ambientes por USD 28.000.
Los alquileres, en tanto, muestran buena rentabilidad. Una casa de dos dormitorios valuada en USD 50.000 o USD 60.000 puede alquilarse por entre $450.000 y $500.000 mensuales, estimó.
Circuito Messi y atractivo turístico
El recorrido artístico que rodea al barrio suma visitantes cada semana. Desde la casa de infancia de Messi hasta la escuela General Las Heras y el club Abanderado Grandoli, los murales elaborados por artistas locales forman parte de un itinerario de arte urbano.
El circuito está incluido en las guías turísticas oficiales y ya se convirtió en una experiencia de paso para quienes visitan Rosario. Ferreyra explicó que el barrio mantiene su esencia, pero hoy se lo recorre con otro ritmo, con familias, turistas y hasta contingentes que llegan a conocer el lugar donde todo comenzó.

Aunque todavía no hay emprendimientos gastronómicos ni alquileres temporarios, la presencia constante de visitantes genera nuevas oportunidades. Por ahora es un circuito de paso, pero se percibe mayor movimiento, especialmente los fines de semana, señaló el corredor.
La transformación urbana con los juegos suramericanos
El entorno de La Bajada será protagonista en los próximos meses por la realización de los Juegos Suramericanos 2026, que tendrán a Rosario como sede principal.
En los terrenos del ex Batallón 121 —a pocas cuadras de la casa natal de Messi— se construye la villa olímpica y el nuevo Centro Acuático Provincial. Ferreyra sostuvo que esta planificación urbana elegida por el Estado provincial cambiará la impronta del barrio. La villa olímpica incluirá 245 viviendas de uno, dos y tres dormitorios. Durante los Juegos alojarán a los deportistas, y luego se comercializarán dentro de un programa provincial de acceso a la vivienda.

La competencia reunirá a más de 4.000 atletas de 15 países. Ese movimiento de obras y personas generará una revalorización del área, concluyó Ferreyra.
Crecimiento y proyección del sur
El sur de Rosario atraviesa una etapa de renovación. El antiguo predio militar fue reconvertido en polo tecnológico y deportivo, y se proyectan nuevas edificaciones, locales comerciales y espacios verdes.
Fernández Cívico afirmó que La Bajada cambió mucho su fisonomía. El barrio tiene historia y hoy gana proyección gracias al deporte y al turismo. El corredor explicó que la zona cuenta con el centro comercial a cielo abierto más activo de Rosario, sobre las avenidas San Martín y Uriburu, con una tasa de ocupación de locales superior al 98%. La demanda de inmuebles comerciales en esta área tiene una rentabilidad destacada y la vacancia es mínima, aseguró.

Además del Museo del Deporte Santafesino —que exhibe un Balón de Oro y un botín de Messi— se avanza en la remodelación de la avenida Ayacucho y en la apertura de nuevas calles para mejorar la conectividad.
Fernández Cívico agregó que la posibilidad de contar con un monumento o espacio público dedicado a Messi sumaría aún más movimiento y alojamientos temporarios. En su visión, la ciudad está ante una oportunidad única de potenciar el turismo vinculado al deporte y a la figura del campeón mundial.

A pesar del interés que despierta el barrio, La Bajada conserva el aire de comunidad que la caracteriza desde hace décadas. El efecto Messi no se tradujo en especulación ni en cambios bruscos. Ferreyra resumió: “El barrio sigue siendo lo que fue: un rincón de trabajadores, de historias sencillas y de orgullo por su vecino más famoso”.