La remodelación de una vivienda antes de venderla puede resultar en un incremento significativo de su valor de mercado. En un entorno inmobiliario en constante cambio, las mejoras en ciertos espacios clave, como la cocina, el baño y el living, no solo aumentan el valor de la propiedad, sino que también pueden acelerar la venta. Según del alcance de las reformas, el valor de la vivienda puede subir entre un 10% y un 15%.
Esta estrategia es cada vez más común entre los propietarios que buscan maximizar el retorno de su inversión, especialmente en un contexto donde los márgenes de contraoferta rondan entre el 5% y el 6% en la compra venta de inmuebles.
En los últimos años, el mercado inmobiliario experimentó importantes cambios impulsados por las nuevas reglas para los alquileres, la implementación de créditos hipotecarios y medidas de blanqueo de capitales. Estos factores reactivaron un sector que durante algún tiempo estuvo estancado.
Las reformas estratégicas antes de la venta adquirieron relevancia dentro de este contexto, ya que no solo pueden aumentar el precio de la propiedad, sino también reducir los plazos de venta. Un inmueble bien remodelado puede captar más atención de los compradores potenciales, lo que puede acelerar el proceso de venta, un factor clave en un mercado con una oferta amplia y demanda fluctuante.
Clave
Un aspecto fundamental a la hora de considerar realizar reformas antes de vender es identificar las áreas de la propiedad que generan mayor valor. Especialistas en el área de la construcción coinciden en que ciertos espacios son más sensibles al impacto de las mejoras. La cocina, el baño y la sala de estar son tres áreas clave en cualquier vivienda, ya que son espacios que los compradores evalúan con especial atención.
Renovaciones sencillas, como la actualización de los electrodomésticos de la cocina, la mejora de los revestimientos del baño y la optimización de la iluminación en el living, pueden transformar la propiedad y hacerla más atractiva para los compradores.
Fernando Pavón, jefe de Arquitectura Comercial de Familia Bercomat, explicó que al reformar la cocina, una de las intervenciones más efectivas es cambiar los muebles, las encimeras y los electrodomésticos por opciones más modernas. «La cocina es un espacio fundamental que, con una reforma bien pensada, puede elevar significativamente el atractivo de la propiedad», aseguró.
En cuanto al baño, la renovación de los sanitarios, la grifería y los revestimientos puede hacer una gran diferencia.
«Un baño que parece limpio y moderno puede cambiar la percepción de la vivienda», añadió Pavón. La sala de estar también es una zona esencial: mejorar la pintura, el suelo y la iluminación puede convertirla en un ambiente mucho más acogedor y funcional, lo que a su vez hace que la vivienda resulte más atractiva para los compradores potenciales.
Factores cruciales
Es importante destacar que, al realizar una reforma, se debe evitar el error común de optar por materiales de lujo, como encimeras de mármol importado o griferías de alta gama, que podrían no recuperar su valor en el precio de venta.
En lugar de invertir en materiales costosos, lo ideal es centrarse en cambios que mejoren la funcionalidad y la estética de los espacios, pero sin inflar el presupuesto innecesariamente. Esto permite asegurar que la inversión realizada en la remodelación se recupere en el precio de venta, generan una rentabilidad adecuada sin incurrir en gastos excesivos.
Otro factor crucial a la hora de hacer una reforma antes de vender es la planificación adecuada. Es fundamental evitar errores como la falta de planificación, no establecer un presupuesto realista y elegir materiales de baja calidad para ahorrar costos.
Si bien es tentador reducir los gastos, seleccionar materiales baratos puede tener un impacto negativo en la calidad de la remodelación, lo que podría reducir el valor de la propiedad. Por eso, es recomendable asesorarse con profesionales del sector y mantener una visión a largo plazo que contemple tanto la estética como la funcionalidad de los espacios renovados.
La ubicación de la vivienda también juega un papel clave en la efectividad de las reformas. Los barrios con alta demanda y precios en ascenso son los más propensos a beneficiarse de una remodelación.
Un inmueble bien ubicado, incluso si requiere una reforma, puede generar un retorno de inversión significativo.
Leandro Molina, country manager del Grupo QuintoAndar, resaltó que las propiedades ubicadas en zonas como Núñez, Colegiales y Villa Ortúzar captaron incrementos considerables en su precio debido a las reformas en la zona. Según los últimos informes, el valor del metro cuadrado de compra venta en estos barrios subió entre un 12% y un 16% en el último año, lo que hace que realizar una reforma en estas zonas sea aún más beneficioso para los propietarios.
Además de la ubicación, las tendencias del mercado inmobiliario local también deben tenerse en cuenta. Si bien algunas áreas vieron un aumento en los precios debido a la demanda, otras pueden no ofrecer el mismo nivel de retorno de inversión. En este sentido, es importante investigar el comportamiento del mercado antes de tomar la decisión de realizar una reforma.
Por ejemplo, el valor del metro cuadrado en la ciudad de Buenos Aires acumuló un aumento generalizado, con un promedio de USD 2.370 por metro cuadrado, lo que representa un aumento del 8,4% en comparación con el año anterior.
Las propiedades con buena ubicación, de 3 o 4 ambientes, en especial aquellas situadas por debajo de los USD 150.000, fueron las más beneficiadas por esta tendencia.
Por último, el proceso de venta también puede beneficiarse de las políticas gubernamentales que impulsan la compra y venta de propiedades, como las hipotecas divisibles y los créditos UVA.
Estas medidas, junto con el blanqueo de capitales, generaron un entorno más favorable para los compradores, lo que, a su vez, beneficia a los vendedores.
En este contexto, quienes busquen vender su propiedad pueden aprovechar estas políticas para maximizar su rentabilidad, especialmente si realizaron una remodelación adecuada que aumente el valor de la vivienda.
Reformar una propiedad antes de venderla es una estrategia que puede resultar altamente rentable, siempre y cuando se realice de manera estratégica. Las mejoras en la cocina, el baño y la sala de estar son inversiones clave que pueden aumentar significativamente el valor de la vivienda, haciéndola más atractiva para los compradores y aceleran el proceso de venta.
«Sin embargo, es esencial planificar adecuadamente las reformas, evitar gastos excesivos y enfocarse en las áreas que realmente aporten valor. Al mismo tiempo, la ubicación de la propiedad y las tendencias del mercado deben tenerse en cuenta para maximizar el retorno de la inversión. Con la combinación adecuada de reformas y una evaluación detallada del mercado, los propietarios pueden obtener un beneficio sustancial al vender su propiedad remodelada», concluyó Mariana Lucángeli, arquitecta y experta en Real Estate.