Con ventanas circulares, terrazas escalonadas y una silueta que rompe con el paisaje tradicional de Recoleta y Retiro, el complejo ubicado sobre Marcelo T. de Alvear al 1300 se convirtió en una de las obras más singulares de Buenos Aires. Su estética remite a una corriente arquitectónica nacida en Japón y todavía despierta interés entre especialistas y amantes del diseño.
Para muchos porteños es simplemente «el edificio de las ventanas redondas». Sin embargo, detrás de esa imagen existe una fuerte influencia del Metabolismo japonés, una escuela arquitectónica que imaginó ciudades capaces de crecer y transformarse como organismos vivos.
Actualmente, además de su valor patrimonial, el conjunto vuelve a captar atención por las propiedades disponibles y las vistas abiertas hacia distintos sectores de la Ciudad y el Río de la Plata.

Las unidades más exclusivas se ofrecen entre unos USD 250.000 y cerca de USD 600.000.
Una rareza en el paisaje porteño
Joaquín Manuel Castro, investigador urbano y creador de Buenos Aires al Paso en redes sociales, explicó que el edificio sobresale frente a otras construcciones de su época por una combinación poco habitual de recursos formales.
Detalló: «La diferencian del resto de los edificios contemporáneos su morfología experimental, sus ventanas curvas y las terrazas que permiten los módulos rectangulares».

Castro agregó que muchos especialistas encuentran similitudes con la desaparecida Nakagin Capsule Tower de Tokio, diseñada por Kisho Kurokawa e inaugurada en 1972. «En este caso particular tiene una pequeña onda a la ya demolida torre Nakagin Capsule Tower, del 72, de estilo metabolista», precisó.
El sello de los óculos
La arquitecta Myriam Heredia, especialista en urbanismo y patrimonio, destacó que el principal atractivo del conjunto radica en su identidad propia.
«Lo que más llama la atención es la fuerte búsqueda de identidad formal. A diferencia de la mayoría de los edificios contemporáneos de Buenos Aires, incorpora elementos compositivos poco habituales como ventanas circulares, una marcada simetría y volúmenes verticales enfatizados», explicó.

Para Heredia, especialista en urbanismo y patrimonio, el Metabolismo japonés representó una de las corrientes más innovadoras del siglo XX. Surgida en Japón durante los años 60, proponía edificios y ciudades concebidos como organismos vivos, capaces de crecer, transformarse y adaptarse a nuevas necesidades mediante sistemas modulares y estructuras flexibles.
«La idea era que la arquitectura no fuera algo estático, sino una estructura con capacidad de evolucionar. Los metabolistas entendían las ciudades como sistemas dinámicos, en permanente cambio, algo revolucionario para aquella época», explicó.

Los famosos óculos constituyen la marca registrada del edificio. Según Heredia, las ventanas redondas rompen con la lógica predominante de las fachadas porteñas y aportan una personalidad única.
Por su parte, Castro recordó que este recurso ya apareció en algunos edificios racionalistas inspirados en la estética naval. «Las ventanas curvas le dan un sello distintivo tanto en la manera en la que ingresa la luz como en la morfología externa e interna de los departamentos», sostuvo.
Una forma distinta de habitar
Otro rasgo distintivo es la concepción espacial de las viviendas. Castro remarcó que la experiencia interior difiere de la mayoría de los desarrollos actuales y destacó también la presencia de una galería comercial en planta baja, una característica habitual en proyectos de las décadas de 1960, 1970 y 1980.

Eesa propuesta urbana perdió protagonismo con el crecimiento de los shoppings, el comercio electrónico y la consolidación de nuevos polos comerciales en otros sectores de la ciudad.
Valores inmobiliarios
Entre las propiedades en venta figura un departamento de cinco ambientes, con 132 m2 y cochera, publicado alrededor de USD 395.000.

Sandra Aguiar, asesora inmobiliaria de RE/MAX del Plata Palermo SoHo, destacó que uno de los principales atributos del edificio son las visuales abiertas. «La vista desde esta propiedad es abierta y única. El edificio posee un SUM en el último nivel, piso 24, que ofrece una panorámica excepcional hacia el río y hacia la ciudad», afirmó.
La profesional señaló además que la esencia original del proyecto permanece intacta. «Se conserva su impronta y cualquier modificación procura respetar ese espíritu. Las ventanas circulares fueron de vanguardia en su momento y todavía constituyen uno de sus rasgos más valorados», indicó Aguiar.

La oferta dentro del complejo incluye unidades de distintas dimensiones y categorías. Entre las opciones disponibles sobresale un dúplex comercializado por Martiarena Negocios Inmobiliarios, ubicado en pisos altos, con 240 m2 y un valor cercano a los USD 595.000.
La propiedad dispone de doble circulación, escritorio, living principal, comedor, cocina con comedor diario, cuatro dormitorios y una suite principal con dos vestidores. Además, cuenta con cochera y una baulera de 30 m2.

Los amplios balcones y las vistas abiertas hacia la ciudad y el Río de la Plata figuran entre los atributos más apreciados por los propietarios y potenciales compradores de este singular edificio.
El complejo ofrece vigilancia permanente, gimnasio, sauna, grupo electrógeno y espacios comunes. El perfil de compradores está integrado principalmente por familias y profesionales que priorizan ubicación, categoría y cercanía con centros educativos y culturales.

Aguiar concluyó: «Creemos junto con Ezequiel Cabeza, martillero público de la oficina RE/MAX del Plata, que Recoleta está en una nueva etapa de familias jóvenes con proyectos de asentarse desde aquí para reorganizar sus vidas».
(*) Con fotos de @BuenosAiresalPaso IG y RE/MAX del Plata