En el corazón de Barrio Parque —también conocido como Palermo Chico— sigue en oferta una de las propiedades más emblemáticas del mercado inmobiliario de alta gama. La casona que perteneció a Franco Macri, padre del ex presidente Mauricio Macri, mantiene cartel de venta tras varios años sin operación cerrada, aunque con un ajuste de precio que la ubica hoy en torno a los US$6 millones.
El dato se da en un contexto particular. En el mismo barrio, el empresario tech Peter Thiel, tal como lo anticipó Ladrillo.Info, concretó la compra de una residencia por cerca de USD 12 millones, cifra que marcó un récord reciente en el segmento premium. Ese contraste refleja la dinámica actual: existen compradores para activos excepcionales, pero los valores deben alinearse con lo que convalida el mercado.
Franco Macri fue uno de los empresarios más influyentes de la Argentina, fundador del Grupo Socma y protagonista del desarrollo de negocios en construcción, infraestructura, automotriz y servicios durante varias décadas. Murió el 2 de marzo de 2019, a los 88 años, tras una larga trayectoria vinculada al mundo corporativo y al poder económico del país.
Ajuste de precio y lógica de mercado
La propiedad, conocida como “Casa Salvadori”, llegó a ofrecerse cerca de los US$9 millones en etapas anteriores. La falta de interesados concretos derivó en sucesivas correcciones hasta el valor actual, más cercano a los niveles de cierre.

Martín Pinus, fundador y director de Martín Pinus Real Estate, explicó que hoy el precio refleja un punto de equilibrio. “El valor tiene que contemplar tanto el peso arquitectónico e histórico como lo que el comprador está dispuesto a pagar. Hoy se ubica en ese rango”, dijo.
En el segmento premium, esa lógica se repite. Los compradores evalúan con mayor precisión y consideran no solo la compra, sino también la inversión necesaria para adaptar el inmueble a estándares actuales.
Demanda acotada y nuevos usos
Por su escala —más de 1.200 m2 cubiertos— y características, la casa apunta a un universo limitado de interesados. “La demanda es muy específica”, sostuvo Pinus. Además de familias de alto poder adquisitivo, aparecen otros perfiles.

Entre ellos, organismos internacionales, embajadas y fundaciones que buscan sedes con presencia institucional. También inversores extranjeros o fondos que priorizan activos en ubicaciones consolidadas, con potencial de renta en moneda dura.
Este cambio convive con una transformación del mercado. Mientras las grandes residencias históricas enfrentan mayores tiempos de venta, nuevos desarrollos de lujo en la zona ofrecen formatos más adaptados a la vida contemporánea.
Protección urbana y efecto en la venta
La casa se encuentra dentro de un Área de Protección Histórica (APH), una figura que preserva la escala y la identidad del barrio. En la práctica, esto impide construcciones que alteren el entorno, como torres o desarrollos de gran altura.
Ese punto suma valor al garantizar luz, privacidad y estabilidad a largo plazo. Sin embargo, también actúa como filtro: reduce el universo de compradores a quienes valoran este tipo de activos.

Pinus señaló que la propiedad no posee una catalogación restrictiva individual, por lo que admite intervenciones bajo el Código Urbanístico. “Protege el entorno, pero permite adaptar la casa. Eso exige un comprador que entienda su valor”, comentó.
Arquitectura y características
La propiedad fue diseñada en 1940 por el arquitecto Antonio Ubaldo Vilar, referente del movimiento moderno en la Argentina. Responsable de obras como la sede central del Automóvil Club Argentino (ACA) sobre Avenida del Libertador, el Hospital Churruca y la estandarización de estaciones de servicio del ACA en todo el país, Vilar dejó en esta casa su sello racionalista, con líneas puras y volúmenes definidos.
Con cerca de 1.280 metros cuadrados cubiertos, la residencia se desarrolla en cuatro niveles conectados por dos ascensores —principal y de servicio— y escaleras independientes. En total, suma 18 ambientes.

La planta baja reúne espacios de recepción, salas de reunión y áreas de servicio. El primer nivel concentra el sector social, con living, comedor principal, sala de lectura, bar y cocina. El segundo piso alberga el área privada, con suite principal, vestidores y dormitorios adicionales. En el último nivel se ubican un gran estar, escritorio, gimnasio y terraza con parrilla.
Los ambientes se caracterizan por su amplitud y luminosidad. Grandes ventanales integran el jardín como telón de fondo, mientras que materiales originales como mármoles, maderas y carpinterías refuerzan el carácter de época.
Estado actual y potencial
La casa se encuentra en condiciones de uso, aunque requiere una actualización para adecuarse a estándares actuales. Cocinas y baños aparecen como los principales puntos de intervención, junto con una modernización tecnológica integral.

Ese factor incide en la decisión de compra. El interesado no solo analiza el valor de adquisición, sino también la inversión adicional necesaria para refuncionalizar los espacios.
A su vez, la distribución permite múltiples configuraciones. Puede destinarse a uso residencial, institucional o mixto, una característica valorada en el segmento corporativo y diplomático.
Un activo único en un mercado selectivo
El caso de esta propiedad refleja el comportamiento actual del mercado premium. No se trata solo de ubicación o superficie, sino de encontrar un comprador alineado con el perfil del activo.

Mientras operaciones como la de Thiel muestran que existe demanda para propiedades excepcionales, otras requieren ajustes de precio y mayor tiempo para concretar ventas. En ese contexto, la mansión de la familia Macri se mantiene como una pieza singular dentro de un mercado acotado.
“Es una casa única, con historia y valor arquitectónico. Hoy está en un nivel donde puede aparecer el comprador adecuado”, concluyó Pinus.
- Con fotos de Martín Pinus Real Estate