En el último año, los empresarios argentinos profundizaron su apuesta por el mercado inmobiliario corporativo de España. Según un informe de la agencia de bienes inmobiliarios comerciales CBRE, las compañías latinoamericanas invirtieron más de 1.750 millones de euros en ese país desde 2019, de los cuales el 16% provino de Argentina. Se trata de una participación creciente, en un escenario donde las oficinas, los desarrollos residenciales de lujo y los hoteles concentran la mayor parte de las operaciones.
Mientras la ciudad de Madrid absorbe el 63% de las inversiones latinoamericanas, los capitales argentinos presentan una distribución más diversificada, con fuerte presencia en Barcelona, las Islas Baleares, el País Vasco, Andalucía y Cataluña. Este patrón se repite también en los segmentos, donde el modelo de residencias temporarias con gestión profesional —conocido como Flex Living— gana espacio frente al tradicional foco en oficinas y hoteles.
Miguel Moraes-Palmeiro, director de Cross Border para Iberia y Latam de CBRE, destacó que “Argentina es un actor relevante con una inversión acumulada de 287 millones de euros en los últimos seis años, lo que representa el 16% del volumen total transaccionado procedente de Latinoamérica”. Esa participación ubica al país en el tercer lugar regional, por detrás de México y Brasil.
De acuerdo con el relevamiento, el 51% de las inversiones argentinas se concentró en oficinas, mientras que el 33% apuntó al segmento residencial, el 10% al hotelero y el 6% al retail. En cuanto a localización, Madrid explica apenas el 37% del capital argentino, mientras que el resto se canalizó hacia otras regiones. Entre ellas se destacan zonas turísticas y urbanas de alto valor, con foco en reconversión de inmuebles y proyectos Build-To-Sell (comprar, refaccionar y vender propiedades renovadas).
Valorización
El auge de estas inversiones responde a varios factores. Por un lado, la búsqueda de diversificación patrimonial y la posibilidad de operar en un entorno jurídico más previsible.
Por otro, la valorización del euro frente a las monedas regionales y las condiciones macroeconómicas de España. Según Moraes-Palmeiro, “el mercado español se consolidó como el segundo destino europeo preferido por los inversores, solo superado por Reino Unido”.
El European Investor Intentions Survey 2025 de CBRE ubica a Madrid como la segunda ciudad europea más atractiva para la inversión transfronteriza, mientras que Barcelona alcanzó la cuarta posición. Ambos polos combinan crecimiento del PIB, impulso del turismo, expansión demográfica y calidad de vida, lo que los convierte en destinos preferidos por capitales de origen latinoamericano.
La mayoría de los inversores argentinos que participan del negocio ya cuentan con fondos radicados en el exterior. En general, se trata de personas de alto patrimonio o family offices que canalizan sus operaciones desde estructuras fuera del país. “Históricamente buscaron retornos superiores al 6%, aunque en los últimos años adoptaron una visión más patrimonialista que acepta rentabilidades de entre 4% y 5% en ubicaciones prime”, explica Moraes-Palmeiro.

En 2024, CBRE relevó siete operaciones con participación argentina bajo el modelo Build-To-Sell. Esta modalidad implica la compra de inmuebles para refacción y posterior comercialización como desarrollos premium. A su vez, se consolidó el interés por Flex Living, un formato orientado al alquiler temporario de viviendas con servicios.
Entre las firmas más activas se encuentran Argis, Onix Capital y MiM Hotels, propiedad de Lionel Messi. Estas compañías operan tanto en el segmento hotelero como en proyectos urbanos orientados a la renta. El informe señala que, a futuro, se espera una mayor participación del capital institucional argentino en el negocio inmobiliario europeo.
Para facilitar el vínculo entre inversores de América Latina y proyectos en la península ibérica, CBRE desarrolló la plataforma Latam-Iberia. Este esquema permite reducir asimetrías de información, superar barreras culturales y técnicas, y articular oportunidades de inversión, financiación, alquiler o desarrollo inmobiliario entre ambos mercados.
La previsión para 2025 es de un crecimiento del 15% en la inversión inmobiliaria en España, lo que llevaría el volumen total a cerca de 16.000 millones de euros. De cumplirse esa proyección, el capital argentino podría ampliar su presencia en un mercado que combina seguridad jurídica, alto potencial de valorización y condiciones competitivas de financiamiento.
“El entorno económico y regulatorio de España sigue generando confianza entre los inversores regionales. Eso se traduce en más operaciones, mayor diversificación geográfica y nuevos actores interesados en participar del mercado”, concluye Moraes-Palmeiro.