El mundo de la pinturería dejó de ser un eslabón menor dentro del proceso constructivo. En un contexto de costos ajustados, desarrollos más exigentes y clientes que priorizan eficiencia, el rol del asesoramiento técnico y la presencia en obra pasó a ocupar un lugar central.
Ese fue el eje de un nuevo episodio del streaming de Ladrillo que puede seguirse por Youtube, conducido por Ezequiel Díaz, que contó con la participación de Pedro Cornazzani, CEO de Gamix Pinturerías y Pimax. Desde su experiencia, analizó la transformación del negocio, la necesidad de profesionalizar la venta y el vínculo cada vez más estrecho con el Real Estate.
En ese escenario, la pintura no solo acompaña a la obra nueva. También gana peso en refacciones, mantenimiento y procesos de puesta en valor, donde define el resultado final del producto. “El desarrollo nuevo y el mantenimiento van de la mano”, señaló Cornazzani, al marcar que ambos segmentos avanzan en simultáneo y amplían el campo de acción del rubro.
A la par, el movimiento del sector sigue atado al pulso de la construcción. Aunque entra en la etapa final de obra, su dinámica depende de la activación previa del desarrollo inmobiliario. En ese punto, el empresario advirtió que el mercado empieza a mostrar señales de recuperación, con impacto directo en la demanda.

Cornazzani planteó que el cambio no responde solo a una cuestión comercial, sino a una mutación más profunda del mercado. “Las reglas del juego arrancan un poco de cero”, expresó, en referencia a un escenario donde la previsibilidad, los costos y la competencia obligan a revisar modelos tradicionales.
Del mostrador a la obra
Durante años, el negocio de la pintura se apoyó en el mostrador y en la demanda del consumidor final. Ese esquema perdió peso frente a un mercado que exige mayor involucramiento y respuestas más técnicas.
Cornazzani explicó que la estrategia hoy apunta a salir del punto de venta y ganar presencia directa en obra. “No esperamos que el cliente venga, lo vamos a buscar, lo escuchamos y armamos propuestas a medida”, afirmó.

Ese cambio dio lugar al desarrollo de Pimax, una unidad de negocio enfocada en asesoramiento técnico y acompañamiento dentro del proceso constructivo. A diferencia del retail tradicional, el foco no está puesto en la venta puntual, sino en la construcción de relaciones comerciales sostenidas.
“La venta de una lata queda en segundo plano. Cuando hay buen asesoramiento y acompañamiento, el resultado termina en la parte comercial”, remarcó.
Costos, mercado y nuevo vínculo con el Real Estate
El contexto económico también empujó esta transformación. La estructura de costos, tanto para empresas como para desarrolladores, se volvió un factor determinante en cada decisión.
Cornazzani marcó que el consumidor final perdió peso relativo frente a otros segmentos. “Hay una estructura que no acompaña lo que pasa en el mostrador. Por eso buscamos nuevas formas de involucrarnos”, explicó.

En ese escenario, el Real Estate aparece como un actor clave. La relación con desarrolladores, constructoras y arquitectos gana relevancia, no solo por volumen, sino por el impacto que tiene cada decisión en el costo final del proyecto.
El empresario remarcó que el parate en la construcción durante los últimos años obligó a redefinir estrategias, pero también abrió una ventana de oportunidad. “Se empieza a ver una activación y hay que estar preparados para absorber ese crecimiento”, indicó.
La lectura se completa con una variable que empieza a reordenar expectativas: el regreso del crédito hipotecario. Cornazzani marcó que su reactivación va a empujar tanto el desarrollo como la venta de propiedades, con impacto directo en la demanda de materiales. En ese escenario, el desafío pasa por estar preparados para absorber ese crecimiento y ganar presencia en obra desde etapas tempranas.
En ese marco, el crédito no solo dinamiza la compra de pinturas, también acelera decisiones en obra y refacciones, lo que vuelve más relevante el rol del proveedor como aliado técnico y comercial dentro del proceso.
Asesoramiento técnico y eficiencia en obra
Uno de los puntos centrales es la profesionalización del asesoramiento. En un mercado con productos técnicos y múltiples variables, la decisión no puede quedar atada solo al precio. Explicó: “No es vender lo que queremos, es entender qué necesita el cliente y darle una solución”.
En el caso de los desarrollos, ese trabajo alcanza un nivel mayor de precisión. Pimax participa en etapas tempranas, incluso con análisis de planos y cálculo de materiales. El objetivo es optimizar recursos, reducir desperdicios y mejorar tiempos de obra.
“Tenemos clientes que nos pasan los planos para calcular rendimientos y cantidades. Buscamos facilitar el desarrollo y mejorar los tiempos”, detalló.
Esa lógica impacta en la rentabilidad de los proyectos. La pintura y los revestimientos forman parte de la etapa final, donde se define la percepción del producto y su valor de mercado.
“Es el embellecimiento del metro cuadrado. Acompaña el precio que el desarrollo le pone”, sostuvo.
Productos, tiempos y modelo de negocio
Dentro de esa dinámica, algunos segmentos ganan protagonismo. Cornazzani destacó el crecimiento de los revestimientos impermeabilizantes, que permiten resolver protección y terminación en una sola aplicación.
“Hay mucha tecnología puesta en acelerar los tiempos de obra. Un producto hoy puede cumplir dos funciones”, explicó.

Ese tipo de soluciones responde a la necesidad de reducir costos indirectos y evitar retrabajos. En un contexto de números ajustados, cada decisión técnica tiene impacto directo en la rentabilidad.
El empresario subrayó que el desafío no pasa por elegir una marca, sino por aplicar el producto adecuado. “No hay productos malos, hay falta de asesoramiento”, amplió.
Más allá del presente, el modelo basado en asesoramiento y presencia en obra muestra potencial de crecimiento. La clave está en la construcción de equipos, en la cercanía con el cliente y en la capacidad de respuesta.
“Escuchar, responder rápido y estar presente en los problemas del cliente marca la diferencia”, concluyó Cornazzani.