Una de las franquicias más activas del ecosistema local de Remax decidió dejar la estructura internacional y avanzar con una marca propia. La oficina conocida como Remax Suma se desvinculó de la red y puso en marcha una nueva plataforma inmobiliaria bajo el nombre de Red Suma.
El proyecto se desarrolla desde Vicente López y se posiciona como un nuevo jugador dentro del mercado del corredor norte del Gran Buenos Aires. La iniciativa se encuentra encabezada por el abogado y martillero público Diego Mastrangelo, quien durante años condujo la franquicia dentro del sistema de la marca estadounidense.
La decisión representó un movimiento relevante dentro del sector inmobiliario, ya que la oficina figuraba entre las de mayor volumen de operaciones dentro de la red en Argentina y en la región. En algunos períodos llegó a explicar cerca del 4% de los ingresos de la compañía en el país.
La nueva etapa implica un cambio estructural en el modelo de negocio. La empresa dejó el sistema de franquicia y pasó a operar con estructura autónoma, marca propia, herramientas tecnológicas independientes y estrategia comercial definida por su propio equipo.
“Sentimos que llegó el momento de evolucionar hacia una marca propia y continuar con nuestra filosofía de trabajo”, señaló Mastrangelo al explicar la decisión.
Una red con escala dentro del mercado local
La estructura que ahora inicia su etapa independiente posee dimensiones poco habituales dentro del mercado inmobiliario argentino. La compañía reúne actualmente a 250 agentes activos y prevé ampliar esa cifra hasta cerca de 300 hacia fines de 2026.
El equipo también cuenta con un staff interno integrado por alrededor de 40 colaboradores dedicados a tareas administrativas, comerciales y de soporte.
En materia operativa, la empresa registra una actividad considerable dentro del sector. Durante 2025 concretó más de 4.000 operaciones inmobiliarias. Dentro de ese total, 889 transacciones se realizaron mediante crédito hipotecario.

En paralelo, el equipo captó durante el mismo período unas 4.268 propiedades nuevas para su cartera comercial y cerró el año con aproximadamente 1.500 inmuebles activos disponibles para operaciones de compra, venta o alquiler.
La compañía funciona desde un edificio corporativo ubicado en Vicente López, donde ocupa tres plantas de oficinas que suman unos 1.800 m2. El espacio reúne a agentes, colaboradores y clientes dentro de un mismo ámbito de trabajo.
Según explicó Mastrangelo, muchas operaciones se generan dentro del propio ecosistema de la empresa, a partir de la interacción directa entre los agentes que integran la red.
Inversión y desarrollo tecnológico
El lanzamiento de la nueva marca implicó un proceso de construcción de identidad empresarial prácticamente desde cero. La compañía destinó una inversión inicial cercana a USD 300.000 para el desarrollo de su plataforma independiente.
Ese presupuesto se orientó principalmente a tres áreas: desarrollo tecnológico, posicionamiento de marca y adecuación del espacio físico donde funciona el hub operativo.
Una parte relevante de los recursos se destinó al desarrollo de un software propio de gestión inmobiliaria. La herramienta busca centralizar información del mercado, operaciones, clientes y cartera de propiedades dentro de un sistema único.
El plan también incluyó la creación del nuevo branding corporativo, campañas de posicionamiento y la adecuación de los espacios de trabajo dentro de la sede central.
El objetivo consiste en consolidar un ecosistema que combine tecnología, talento comercial y trabajo colaborativo entre los agentes.
El cambio en el modelo de franquicia
Durante casi dos décadas el proyecto funcionó bajo el paraguas del sistema de franquicias de RE/MAX, una organización inmobiliaria con casa matriz en Estados Unidos.
En ese esquema, cada oficina opera de manera independiente pero bajo estándares operativos, comerciales y de marca definidos por la red global.

Según explicó Mastrangelo, la desvinculación se produjo de manera consensuada con la compañía y se relaciona con cambios recientes dentro del sistema de franquicias.
El modelo que desarrolló el equipo durante los últimos años promovía la expansión interna de los agentes mediante la creación de nuevos equipos comerciales liderados por referentes dentro de la organización.
Ese esquema permitía a los agentes desarrollar estructuras propias de trabajo dentro de la red.
Sin embargo, modificaciones en las normas internas del sistema de franquicias comenzaron a orientarse hacia un modelo más restringido en relación con ese tipo de crecimiento interno.
“El modelo que desarrollamos impulsa el crecimiento ilimitado de los agentes y la posibilidad de que formen equipos. Las nuevas normativas avanzaban en otra dirección y entendimos que era momento de seguir nuestro propio camino”, explicó el empresario.
La posición de la red internacional
Tras conocerse la desvinculación, Remax Argentina difundió un comunicado para explicar su postura respecto del proceso.
La empresa señaló que trabaja desde hace más de dos décadas en el desarrollo de una red inmobiliaria profesional, con estándares operativos y comerciales definidos a nivel global.
En ese marco, la compañía explicó que la continuidad dentro del sistema de franquicias requiere una visión compartida sobre la forma de operar, liderar equipos y representar la marca.
Cuando esas condiciones no resultan plenamente compatibles, pueden producirse procesos de desvinculación destinados a preservar el funcionamiento del sistema.
Desde la empresa también remarcaron que la red continúa enfocada en el desarrollo de sus brokers y equipos en más de 200 oficinas distribuidas en el país.