Con más de 7 millones de m2 construidos, dirigidos y gestionados en la Argentina y en el exterior, Eduardo Spósito es una de las voces más autorizadas para analizar el presente y el futuro de la construcción y el Real Estate. Ingeniero civil, docente universitario, consultor y cofundador de Argentina Green Building Council (AGBC), fue el protagonista de un nuevo Mano a Mano del streaming de Ladrillo.Info, en diálogo con Federico Miqueo.
Durante la entrevista, Spósito recorrió su historia profesional, desde sus primeros pasos en la obra hasta el liderazgo de desarrollos de gran escala, y dejó una definición que resume su mirada sobre el contexto actual: “Argentina tiene una oportunidad de volverse un país predecible”. Para el referente del sector, ese escenario abre desafíos, pero también una ventana concreta para quienes estén preparados.
Con más de cuatro décadas de trayectoria, Spósito construyó en más de una docena de países, fue director regional de una multinacional con operaciones en toda América Latina y el Caribe, y hoy lidera su propia firma de gerenciamiento, Spósito & Asociados, desde donde gestiona obras de gran magnitud en distintos segmentos.
Entre los proyectos que marcaron su carrera aparecen la Torre YPF en Puerto Madero, el campus y las ampliaciones de la Universidad Torcuato Di Tella, el Auditorio Northlands, obras de infraestructura y ampliaciones en el Estadio River Plate, la torre residencial Huergo 475 en Catalinas Sur y el emprendimiento Concepción Live en Barracas, además de trabajos recientes como la remodelación del Sheraton de Retiro.
Gestión, escala y responsabilidad
Consultado sobre la responsabilidad de construir obras de gran envergadura, Spósito fue claro. Para él, la complejidad no siempre está asociada al tamaño.
Según expicó, en muchos casos resulta más sencillo gestionar proyectos grandes que obras chicas, porque existe mayor estructura, equipos más sofisticados y contratistas con experiencia. En las obras pequeñas, sostuvo, suelen aparecer más imprevistos y tensiones.

La gestión, señaló, es una combinación de orden, técnica, liderazgo y capacitación, pero sobre todo de manejo de relaciones humanas. “Gestionar es generar valor a través del conocimiento y de las relaciones”, afirmó, y destacó la importancia de la empatía con todos los actores involucrados en un proyecto: arquitectos, asesores, contratistas, proveedores, clientes y usuarios finales.
Esa mirada integral se apoya en una carrera atravesada por aciertos y errores. Spósito no esquivó el tema y recordó que, como cualquier profesional, acumuló aprendizajes a partir de equivocaciones. Desde errores básicos en sus primeros desarrollos de viviendas hasta proyectos que hoy no figuran en su archivo personal, consideró que el aprendizaje permanente es una condición indispensable en la construcción.
Aprender en la obra
Uno de los ejes de la charla fue la formación profesional. Spósito, profesor titular y docente invitado en universidades como la Universidad de Buenos Aires (UBA), la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), la Universidad Austral, la Universidad Católica Argentina (UCA) y la Universidad Siglo 21, sostuvo que al momento de recibirse los profesionales saben muy poco del ejercicio real.
Recordó una anécdota de su etapa como estudiante, cuando no supo responder cómo se sacaba un nivel en obra con una manguera, y señaló que la universidad brinda bases, pero el verdadero aprendizaje se da en el trabajo cotidiano.

Para el ingeniero, es clave integrarse a organizaciones que fomenten un ambiente positivo, donde el conocimiento se comparta y el error se transforme en experiencia. En ese sentido, remarcó la importancia de rodearse de personas que sepan más en áreas específicas y construir equipos donde el valor esté en el aporte colectivo.
Costos, dólares y un mercado desfasado
Al analizar el contexto actual, Spósito fue especialmente crítico con el desfasaje entre costos de construcción y precios de venta. Expicó que, en los últimos dos años, el costo de construir subió entre 80% y 100% en USD, según el tipo de producto, mientras que los valores de venta no acompañaron esa suba en la misma proporción.
Ese fenómeno, sostuvo, golpea con más fuerza a las obras chicas y medianas, donde los márgenes son más ajustados y el desarrollador tiene menos espalda financiera para absorber diferencias. En los proyectos grandes, señaló, suele haber mayor capacidad para gestionar esos desequilibrios, aunque el impacto también existe.
El problema de fondo, según Spósito, es estructural. En la Argentina se construye en pesos y se vende en dólares, lo que genera un riesgo permanente. En otros países de la región, como Chile o Perú, el costo y el precio se manejan en la misma moneda o en unidades de ajuste estables, lo que reduce la incertidumbre.
Comparación regional y crédito
Con experiencia en distintos mercados de América Latina, Spósito comparó la situación local con países donde existe estabilidad macroeconómica y crédito de largo plazo. Destacó que en la mayoría de esos mercados hay financiamiento específico para la construcción, articulado con el crédito hipotecario, lo que facilita el desarrollo y reduce el riesgo sistémico.
En la Argentina, afirmó, la falta de estabilidad dificulta la existencia de crédito de construcción sostenible. Sin inflación controlada, expicó, resulta inviable ofrecer financiamiento a tasas razonables y plazos previsibles. Para el sector, ese es uno de los principales cuellos de botella.
Optimismo y oportunidad
A pesar del diagnóstico crítico, Spósito se mostró optimista. A su entender, la Argentina atraviesa un proceso de reordenamiento y tiene la posibilidad de convertirse en un país predecible. Ese cambio, aclaró, no es inmediato y requiere tiempo, pero abre una oportunidad para quienes logren adaptarse, optimizar procesos y diseñar productos con valor agregado.

Según expicó, el costo de construcción tendería a estabilizarse, con una posible baja vinculada a la optimización de proyectos y a una mayor apertura de importaciones en determinados rubros. En paralelo, consideró que los precios de venta podrían ajustarse al alza en productos bien diseñados y en zonas con demanda sostenida.
Mirada a futuro
Hacia el final del Mano a Mano, Spósito se dirigió especialmente a los jóvenes profesionales y a quienes están dando sus primeros pasos en el sector. Sin presentarse como alguien que da consejos, sostuvo que vienen momentos interesantes y que es fundamental estar preparados, observar cómo trabajan quienes tienen éxito, aprender de los errores y animarse a dar un paso al frente.
Como cierre, compartió una anécdota de su experiencia docente. En 2023, recordó, la mayoría de los estudiantes próximos a recibirse planeaba irse del país. Un año después, esa tendencia se revirtió y casi todos eligieron quedarse. Para Spósito, ese cambio de ánimo refleja una expectativa distinta y una oportunidad que no pasa desapercibida.
“Hay que ser valiente y hacer”, resumió. Y concluyó que, en un mundo complejo, la Argentina atraviesa un momento que invita a involucrarse, construir y apostar al largo plazo, concluyó Spósito.