El mercado inmobiliario de lujo suma una nueva propiedad a su segmento más exclusivo. GNV Group puso a la venta el penthouse de Harbour Tower, en Puerto Madero, una residencia de 674 m2 que ocupa los pisos 52 y 53 de una de las torres más altas y reconocibles de Buenos Aires. El precio de publicación es de USD 21 millones, cifra que, según la compañía desarrolladora, convierte a la unidad en la propiedad residencial más cara actualmente ofrecida en la Argentina.
La residencia (ubicada a aproximadamente 194 metros de altura) incorpora además 149 m2 destinados a cocheras y servicios privados y forma parte de un edificio que cuenta con más de 1.800 m2 de amenities. El proyecto fue desarrollado por GNV Group a partir de los primeros bocetos del arquitecto Carlos Ott y se encuentra dentro de Distrito Madero Harbour, en el Dique 1 de Puerto Madero.
El inmueble se distribuye en dos niveles y fue concebido como una residencia integral, con espacios de grandes dimensiones, privacidad y vistas abiertas al Río de la Plata y a la Ciudad de Buenos Aires.
Harbour Tower comenzó a tomar forma a partir de los primeros bocetos del reconocido arquitecto Ott, responsable de una arquitectura pensada para convertir la torre en uno de los hitos del skyline porteño. Con 53 pisos y 194 metros de altura, el edificio se distingue por su fachada completamente vidriada, ventanales de piso a techo y una silueta de múltiples esquinas, que genera plantas irrepetibles y distintas orientaciones hacia el Río de la Plata y la Ciudad de Buenos Aires.

El acceso se realiza a través de un palier privado y una antecámara de seguridad. La recepción ocupa unos 160 m2 y alcanza una doble altura de 8 metros, una dimensión poco habitual incluso dentro del segmento residencial premium. Ese gran espacio funciona como el acceso principal a la vivienda y conecta con el living, comedor, bar y cava de vinos, además de un toilette.
En este primer nivel también se encuentran dos dormitorios con vestidor y baño en suite, una dependencia de servicio, cocina con parrilla y comedor diario. Una gran escalera conecta con el piso superior, donde aparece uno de los principales diferenciales del penthouse: una master suite de 120 m2, con dos baños y dos vestidores independientes.
Una piscina en el piso 53
La vivienda incorpora además una piscina cubierta y climatizada ubicada en el nivel superior, con visuales abiertas hacia el río y el skyline porteño. El mismo piso reúne un sector de wellness con gimnasio, sala de tratamientos y sauna.
El programa privado se completa con un media room y un estudio, en una configuración que busca concentrar dentro de una misma propiedad espacios que habitualmente se encuentran distribuidos entre distintas áreas de un edificio residencial.

A la superficie habitable se suman 149 m2 de cocheras y servicios privados. El espacio contempla una cochera cerrada para dos vehículos, un sector adicional para motos o bicicletas, toilette y office para choferes. Además, el penthouse dispone de cuatro cocheras adicionales en los subsuelos de Harbour Tower. En total, puede albergar seis vehículos.
Otro diferencial aparece en la conexión entre el estacionamiento y el helipuerto de Distrito Madero Harbour, al que se puede acceder directamente desde el sector de cocheras.
La propiedad se entrega terminada, equipada, amoblada y decorada por Estudio Piana, por lo que el comprador adquiere una residencia completamente resuelta, sin necesidad de atravesar un proceso posterior de obra, equipamiento o interiorismo.

“Al desarrollar un proyecto, nuestra visión siempre se orienta a lo excepcional, respaldado con la calidad arquitectónica: creamos propuestas únicas, singulares e irrepetibles para las familias. El Penthouse fue concebido como una experiencia residencial extraordinaria, donde la amplitud, las visuales privilegiadas y la privacidad absoluta se combinan con un diseño sofisticado”, señaló Alejandro Ginevra, presidente y fundador de GNV Group.
El nuevo techo del mercado de Puerto Madero
El lanzamiento se produce en el barrio que concentra los valores más elevados del mercado residencial porteño. Según datos de la Dirección General de Estadística y Censos de la Ciudad, en el primer trimestre de 2026 un departamento de tres ambientes usado en Puerto Madero promedió USD 5.623 por m2, mientras que una unidad a estrenar alcanzó USD 6.155 por m2.

La distancia respecto del promedio porteño es significativa. En mayo, el valor medio de publicación de los departamentos en CABA se ubicó en USD 2.462 por m2, mientras que Puerto Madero encabezó el ranking de barrios con USD6.140 por m2.
Los valores actuales muestran por qué el barrio funciona como un mercado inmobiliario con dinámica propia. Una referencia de mercado relevada en julio ubica el precio de venta promedio de Puerto Madero en torno de USD 5.286 por m2, con alquileres que también se encuentran entre los más elevados de la Ciudad.
En ese contexto, los USD21 millones del penthouse lo colocan en una categoría muy diferente incluso dentro del barrio. Si se tomara únicamente la superficie residencial de 674 m2, el valor implícito superaría los USD 31.000 por m2, aunque la comparación directa con el precio promedio del barrio resulta limitada porque el valor incorpora las cocheras, servicios privados, mobiliario, amenities, altura, vistas y características extraordinarias de la unidad.

Puerto Madero se consolidó desde la década del 90 como uno de los grandes proyectos de transformación urbana de Buenos Aires. Los antiguos terrenos portuarios se convirtieron en un distrito residencial, corporativo, gastronómico y turístico que hoy concentra torres de alta gama, oficinas, hoteles, restaurantes y espacios públicos junto a los diques.
El desarrollo también produjo un mercado residencial diferente al de otros barrios porteños. La oferta se caracteriza por edificios en altura, seguridad, amenities, cocheras y unidades de grandes dimensiones, con una demanda particularmente vinculada al segmento de altos ingresos y a compradores que priorizan ubicación, servicios y vistas.
Harbour Tower busca llevar esa lógica a su máxima expresión. La torre tiene 53 pisos y 194 metros de altura, una fachada completamente vidriada y ventanales de piso a techo. Sus plantas presentan múltiples orientaciones y esquinas, una característica que permite ampliar las visuales hacia distintos sectores de la ciudad y el río.

El edificio suma 217 residencias y más de 1.800 m2 de amenities, entre ellos gimnasio, spa, piscinas, espacios de coworking, cavas privadas, parrillas, microcine y áreas para eventos.
“Es una torre concebida para vivir a la altura, con una ubicación, visuales y categoría únicas. Se trata de un desarrollo a gran escala que transforma el skyline de Buenos Aires”, sostuvo Ginevra.
La apuesta de GNV Group se inscribe en una estrategia de desarrollo de proyectos de alta gama que también incluye emprendimientos internacionales. La compañía, con seis décadas de trayectoria, participó en desarrollos comerciales y urbanos como Alto Palermo, Patio Bullrich y Galerías Pacífico, y tuvo un rol en la transformación del Dique 1 de Puerto Madero a través de Distrito Madero Harbour.

Ahora, con el lanzamiento del penthouse, busca llevar el concepto de vivienda de lujo a una escala todavía mayor: 674 m2 privados, piscina propia, seis cocheras, acceso al helipuerto y vistas panorámicas, dentro de uno de los mercados residenciales más caros de la Argentina.
El precio de USD 21 millones no solo marca un nuevo récord de publicación para una vivienda residencial, según GNV Group. También funciona como una muestra de hasta dónde puede llegar el segmento premium de Puerto Madero cuando arquitectura, superficie, altura, servicios y privacidad se combinan en una misma propiedad.
Alejandro Ginevra concluyó: “El Penthouse fue concebido como una experiencia residencial extraordinaria, donde la amplitud, las visuales privilegiadas y la privacidad absoluta se combinan con un diseño sofisticado”.