Más de 15.000 personas participaron durante los dos días de la Expo Real Estate Argentina, que reunió en el Hotel Hilton de Puerto Madero a desarrolladores, inversores, inmobiliarias, profesionales y empresas vinculadas al sector. El encuentro volvió a mostrar la amplitud de un mercado que busca nuevas alternativas frente a los desafíos de costos, financiamiento y demanda.
Uno de los paneles centrales fue “Radiografía del sector y perspectivas en la visión de los líderes del mercado”, con la participación de Gervasio Ruiz de Gopegui, gerente de Emprendimientos de IRSA; Alejandro Furst, CEO de Landmark Developments; Issel Kiperszmid, CEO de DYPSA Group; Carlos Spina, CEO y socio de Argencons y vicepresidente de CEDU + AEV; y Andrés Kalwill, director corporativo del Grupo Alvear y consultor estratégico. La moderación estuvo a cargo de Damián Tabakman, presidente de la Cámara Empresaria de Desarrolladores Urbanos (CEDU) + Asociación de Empresarios de la Vivienda (AEV).
Demanda, costos y nuevas formas de construir
Los desarrolladores coincidieron en que existe demanda para determinados productos, aunque el escenario exige ajustar proyectos, costos y modelos de negocio.
Desde IRSA, Ruiz de Gopegui destacó que la respuesta de los compradores superó las previsiones iniciales. “Superando las expectativas, realmente el mercado nos ha acompañado”, sostuvo. Según explicó, esa respuesta también permite avanzar con nuevos desarrollos y funciona como una señal para los inversores.
Alejandro Furst también describió un escenario positivo para sus proyectos. “Va respondiendo. Está vendiendo lo que suponíamos que pasaría”, afirmó. Al mismo tiempo, puso el foco en uno de los problemas que enfrenta el sector: los tiempos que demandan los trámites y las dificultades de interpretación que pueden afectar los plazos de los proyectos.
El costo de construcción apareció como otro de los grandes obstáculos. Andrés Kalwill sostuvo que el mercado debe adaptarse a los valores actuales y encontrar un equilibrio entre el precio de los productos y los costos de desarrollarlos. “El mercado se ajusta”, afirmó.

Frente a ese escenario, DYPSA Group apuesta por tecnología y construcción industrializada. Issel Kiperszmid explicó que la compañía incorporó componentes producidos en planta para reducir tiempos y mantener estándares de calidad. También ubicó al crédito entre los ejes de su estrategia y destacó el potencial de la tecnología para el desarrollo argentino.
Crédito y precios: las dos grandes preguntas
El financiamiento volvió a ocupar un lugar central en las exposiciones. Kiperszmid explicó que DYPSA trabaja con alternativas de crédito privado para acercar casas y departamentos a los consumidores. “El segundo eje es el crédito”, sostuvo.
En el panel también se abordó la necesidad de profesionalizar el negocio. Carlos Spina, CEO y socio de Argencons y vicepresidente de CEDU + AEV, planteó que el mercado atraviesa una transformación que obliga a revisar los modelos tradicionales.

“Me entusiasma que todos profesionalicemos más, porque no creo que vaya a ser más fácil; va a estar buenísimo, pero va a ser más difícil”, afirmó Spina. También reclamó mayor transparencia en los procesos del sector.
El economista Federico González Rouco, de Empiria Consultores, llevó la discusión hacia el mercado hipotecario. Según los datos expuestos durante la Expo, el mercado hipotecario nacional registra un volumen total de USD 11.000 millones en viviendas, mientras que el FGS de Anses acumula USD 75.000 millones. Para este año proyectó desembolsos hipotecarios por unos USD 500 millones, con tasas bancarias que oscilan entre 6% y 8%.
González Rouco también planteó que uno de los principales problemas continúa en el fondeo de largo plazo de los bancos. En ese sentido, estimó que el Fondo de Ahorro Laboral podría generar una caja de unos USD 400 millones anuales si hubiese existido durante los últimos 15 años.

Sobre los valores inmobiliarios, el economista sostuvo que existe un atraso de aproximadamente 25% en el precio del m2 y consideró que la recuperación de los valores dependerá de una mayor demanda. “Los precios van a subir el día que haya más demanda”, afirmó.
Apuesta a lotes, alquileres y nuevos inversores
Otro de los focos estuvo en la búsqueda de nuevos productos y segmentos. Patricio Andrés Lanusse, socio y director de Relaciones Institucionales de EIDICO, participó del panel “El Mapa de las Oportunidades” y planteó que el sector necesita adaptarse a un escenario con baja actividad, crédito insuficiente y dificultades para acceder al financiamiento.
“Hace un año enumerábamos los desafíos del sector. Hoy la foto sigue siendo muy parecida”, sostuvo Lanusse, quien reclamó nuevas propuestas y mayor articulación con la cadena de valor.
Entre las nuevas líneas de EIDICO aparecen los loteos abiertos, estrategias de land banking, alternativas para adultos mayores y herramientas para facilitar el ingreso de jóvenes al mercado inmobiliario mediante tokenización y mercado de capitales.

Lanusse también marcó un cambio en el mapa de oportunidades del real estate. Según planteó, el sector debe buscar mayor articulación con industrias como la minería, la energía y el campo, donde identifica necesidades de vivienda y servicios.
Vaca Muerta suma peso en el mapa inmobiliario
La influencia de Vaca Muerta también quedó reflejada en la Expo. Marta Oriozabala, CEO de Real Capital, destacó la presencia creciente de proyectos vinculados con distintas regiones y sectores, pero remarcó especialmente el peso que adquirió la actividad energética dentro del encuentro. Según su mirada, la Expo mostró un mercado cada vez más amplio, con negocios que van desde grandes inversiones hasta propuestas para inversores de menor escala.
Orizobala participó del workshop sobre rentabilidad en los proyectos inmobiliarios, Las 5 decisiones que definen la creación de valor de un desarrollo inmobiliario, junto a Mario Gómez, de Le Bleu Negocios Inmobiliarios, entre otros panelistas.
En paralelo, DYPSA Group e IDERO anunciaron dos nuevos proyectos en Añelo, uno de los principales centros de actividad de Vaca Muerta. La localidad cuenta con más de 10.000 habitantes permanentes, otros 10.000 residentes temporarios y entre 25.000 y 35.000 trabajadores que ingresan y egresan cada día. La proyección apunta a alcanzar 50.000 habitantes hacia 2032.

El primer proyecto ocupará un predio de 30.000 m2 en el Parque Industrial de Añelo, donde se desarrollará un centro logístico y de servicios con galpones, depósitos y espacios de coworking. El segundo estará ubicado en el casco urbano y contempla locales comerciales y de servicios, gimnasios, oficinas, consultorios y un centro médico.
“Este acuerdo da la posibilidad de encarar emprendimientos diferentes a lo actual en Vaca Muerta. Seguramente van a ser proyectos exitosos porque van a satisfacer una necesidad imperiosa de la zona”, señaló Issel Kiperszmid, CEO y fundador de DYPSA Group.
Para Lucas Salvatore, director de IDERO, la oportunidad excede al alojamiento y apunta a acompañar el crecimiento de toda la ciudad. Señaló: “Vaca Muerta es uno de los proyectos de desarrollo más importantes de Argentina y tenemos un gran compromiso con el crecimiento de Añelo”.

El crecimiento de Vaca Muerta también plantea desafíos para sostener el ritmo de actividad. Ricardo Markous, CEO de Tecpetrol, advirtió que la industria enfrenta una falta de equipos de perforación y estimó que será necesario incorporar entre 10 y 30 unidades en los próximos años. Cada equipo demanda alrededor de 100 trabajadores directos, además del empleo indirecto que genera la actividad.
El ejecutivo también destacó el salto productivo de la formación. La producción nacional de petróleo se acerca a los 960.000 barriles diarios, con cerca del 75% proveniente de Vaca Muerta, mientras que la producción de gas pasó de entre 80 y 90 millones de m3 diarios a unos 150 millones. Para Markous, el desarrollo de la cuenca puede sostener un nivel de producción elevado durante décadas, aunque requiere más infraestructura, rutas, ductos y personal capacitado.
La Expo dejó así una fotografía de un mercado que mantiene demanda en determinados segmentos, pero que enfrenta costos elevados, necesita más crédito y busca nuevos modelos para ampliar el acceso a la vivienda y atraer inversiones. La tecnología, la construcción industrializada, los loteos, el financiamiento privado y los proyectos vinculados con la energía aparecen entre las alternativas que el sector ya comenzó a explorar.
(*) Con fotos de Mariela Blanco