La casa ubicada en el Bajo Belgrano que compartieron Carolina “Pampita” Ardohain y Benjamín Vicuña continúa en venta luego de casi una década sin lograr una operación definitiva. Convertida en un símbolo involuntario de uno de los conflictos más recordados del espectáculo argentino, la propiedad combina lujo, diseño de autor y una carga mediática que todavía influye en su destino inmobiliario.
Implantada en una de las zonas residenciales más exclusivas de la Ciudad de Buenos Aires, a pocas cuadras de los Lagos de Palermo, la vivienda forma parte del segmento premium del mercado porteño. Se ofrece a la venta por USD 2.200.000 y también aparece disponible en alquiler por USD 12.000 mensuales, una dualidad poco habitual para una casa de estas dimensiones y características.
La vivienda quedó marcada en la memoria colectiva en diciembre de 2015, cuando se transformó en el epicentro del conflicto que derivó en la separación de Pampita y Benjamín Vicuña. En ese contexto, la modelo difundió imágenes tomadas por las cámaras de seguridad del interior de la casa para desmentir la versión del actor, quien sostenía que la relación estaba terminada al momento de su vínculo con la China Suárez. Las capturas, publicadas con la frase “yo no miento”, recorrieron medios, redes sociales y programas de espectáculos, y convirtieron a la propiedad en un escenario involuntario de uno de los episodios más recordados de la farándula argentina. Desde entonces, la casa quedó asociada a ese capítulo, con una carga simbólica que todavía acompaña cada intento de venta.
El inmueble permanece vacío. Desde hace años, reaparece de manera intermitente en portales inmobiliarios y en el radar mediático, siempre asociada a su historia personal más que a sus atributos constructivos. Ahora la modelo y conductora vive en Palermo Chico (también Barrio Parque) en la casa que compartía con Roberto García Moritán.

La comercialización está a cargo de Martín Pinus Real Estate, aunque desde la inmobiliaria señalaron que no brindan declaraciones ni mayores precisiones sobre la propiedad, convertida con el tiempo en una vivienda “famosa” dentro del circuito de alto nivel.
Cómo es la vivienda
Más allá del mito, la casa responde a un concepto arquitectónico claro. El proyecto lleva la firma del arquitecto Pablo Sánchez Elía, referente del diseño contemporáneo local, con una estética minimalista, líneas rectas, grandes superficies vidriadas y una fuerte integración entre interior y exterior.

La residencia se desarrolla sobre un terreno de 735 m2, con igual superficie construida, de los cuales 507 m2 son cubiertos y 227 m2 corresponden a espacios descubiertos y semicubiertos.
Se distribuye en tres plantas principales más un subsuelo, con una orientación norte que garantiza luminosidad natural durante gran parte del día.

El programa incluye seis ambientes, cuatro dormitorios, cinco baños, un toilette de recepción y dos cocheras. La condición general figura como excelente y la ocupación, vacía, un dato clave para potenciales compradores o inquilinos de alto perfil.
La planta baja funciona como el corazón social de la casa. El ingreso principal conduce a un hall de recepción con toilette, desde donde se accede a un amplio living comedor de doble altura. Los grandes ventanales conectan de manera directa con el jardín y la piscina, generando una continuidad visual que amplifica los espacios. La chimenea central refuerza el carácter residencial y aporta un punto focal al ambiente.

La cocina, amplia y funcional, cuenta con isla central y generoso espacio de guardado. Se integra al comedor diario y mantiene conexión directa con una cava ubicada en el subsuelo, uno de los detalles distintivos del proyecto, pensada tanto para uso familiar como para encuentros sociales.

En el exterior, una galería cubierta se abre al jardín parquizado, donde se ubican la piscina y el sector de parrilla. El diseño prioriza la privacidad, con vegetación perimetral y visuales controladas, un valor central en el Bajo Belgrano.
El primer piso alberga la suite principal, con vestidor, baño compartimentado, hidromasaje y doble bacha. Desde allí se accede a una terraza privada con vista abierta al entorno residencial del barrio. En este nivel también se encuentra un segundo dormitorio, que puede funcionar como escritorio, con baño completo y patio interno que aporta luz y ventilación.

El segundo piso suma dos dormitorios adicionales, ambos con baño completo. Un hall de distribución permite armar un family room o espacio de estar íntimo. En este nivel se ubica también el sector de servicios, con dependencia y lavadero independiente, lo que refuerza el perfil de casa pensada para uso permanente.
Los materiales y terminaciones responden al estándar de una “casa de revista”: pisos de calidad, carpinterías de gran porte, detalles de diseño a medida y una implantación que aprovecha al máximo la orientación y el entorno verde. La combinación de superficie, diseño y ubicación coloca a la propiedad dentro del segmento más alto del mercado residencial porteño.
Qué dice Pampita del alquiler
Pampita en diversas entrevistas señaló que prefiere alquilar la vivienda en la que vive y no convertirse en propietaria. Su decisión de ser inquilina se debe a una elección de estilo de vida. «Mi intención es priorizar el destino de los ahorros en disfrutar de la casa junto a mis hijos que tener una mejor en un par de años cuando ya no vivan con ella. En diez años ya me perdí diez años de la crianza de ellos”, explicó.

Sin embargo, el paso del tiempo expuso algunas limitaciones. El barrio presenta restricciones urbanísticas que impiden desarrollos en altura y reducen el universo de compradores posibles, concentrado casi exclusivamente en familias de alto poder adquisitivo que buscan vivienda unifamiliar. A esto se suman los costos de mantenimiento propios de una casa de 735 m2, un factor que incide en la toma de decisiones.
A lo largo de estos años, la vivienda alternó intentos de venta con alquileres temporarios de alto valor, sin continuidad. El precio se sostuvo dentro del rango premium, una estrategia que, según referentes del sector, prioriza el valor de largo plazo por sobre la rotación rápida.

Mientras tanto, la casa continúa en el mercado, cargada de historia, diseño y una identidad difícil de separar de su pasado mediático. Entre el lujo arquitectónico y el mito, espera un nuevo dueño que mire más allá del escándalo y valore sus metros, su autor y su ubicación en uno de los enclaves más exclusivos de la ciudad.
(*) Con fotos tomadas de la Web de Martín Pinus Real Estate