China volvió a marcar un hito en infraestructura con la puesta en marcha del Huajiang Grand Canyon Bridge (en español, Puente del Gran Cañón de Huajiang), el puente más alto del mundo. La estructura se eleva a 625 metros sobre el fondo del cañón del río Beipan, en la provincia de Guizhou, y superó al anterior récord mundial, también ubicado en esa región. Más allá de la cifra impactante, el verdadero cambio está en lo que produce: un trayecto que antes demandaba hasta dos horas hoy se completa en apenas dos minutos.
La obra se ubica en la provincia de Guizhou, en el suroeste de China, una región montañosa conocida por concentrar algunos de los mayores desafíos geográficos del país. El puente se encuentra a unos 1.300 kilómetros de Beijing, la capital china, y a pocos kilómetros de la ciudad de Guiyang, capital provincial y principal centro urbano de la zona.
El puente cruza de forma directa un desfiladero profundo y abrupto que durante décadas condicionó la movilidad local. Antes de la obra, los vehículos debían descender por rutas estrechas, con curvas cerradas y fuertes pendientes, hasta el fondo del valle, y luego volver a ascender por el lado opuesto.

Aunque la distancia en línea recta es corta, el recorrido obligado por la topografía montañosa extendía el viaje de manera significativa. La nueva infraestructura elimina ese descenso y ascenso, permite un cruce recto y a velocidad constante, y reduce el tiempo de traslado de forma drástica.
Desde el Departamento de Transporte de Guizhou señalaron que el puente “marca un antes y un después en la conectividad regional”, al permitir unir dos puntos que históricamente estuvieron separados por barreras naturales difíciles de sortear. Según explicaron, el impacto no es solo vial, sino también económico y social, al facilitar el acceso a servicios, mercados y oportunidades laborales.
La obra forma parte de una autopista estratégica que integra distintas localidades del suroeste chino. Con una longitud total cercana a los 2.900 metros y un tramo central de 1.420 metros, el Huajiang Grand Canyon Bridge también se destaca por su luz principal, una de las mayores del mundo en un entorno montañoso.
Cuenta con cuatro carriles, dos por sentido, y fue diseñado para soportar condiciones climáticas exigentes, como vientos intensos y variaciones térmicas extremas.
Inversión y complejidades
El costo estimado del proyecto ronda los USD 280 millones, una cifra que refleja tanto la complejidad técnica como la magnitud de la obra. Durante la construcción se aplicaron soluciones avanzadas de ingeniería, entre ellas sistemas de tensado de cables de alta resistencia, estructuras de acero especialmente diseñadas para grandes luces y tecnologías de monitoreo que permiten controlar el comportamiento del puente en tiempo real.

Antes de su habilitación al tránsito, la estructura fue sometida a pruebas de carga exhaustivas. Medios internacionales informaron que decenas de camiones de gran porte circularon simultáneamente sobre el tablero para verificar la respuesta del puente ante diferentes escenarios de peso y distribución de cargas. Estas pruebas confirmaron los márgenes de seguridad previstos en el diseño.
Guizhou no es una provincia cualquiera en materia de puentes. Su geografía montañosa llevó a que, en las últimas décadas, se concentraran allí algunas de las obras más ambiciosas del mundo en este tipo de infraestructura. De hecho, la región alberga una parte significativa de los puentes más altos del planeta. Con la inauguración del Huajiang Grand Canyon Bridge, la provincia pasó a contar con los dos primeros puestos del ranking global.

El impacto en la vida cotidiana ya se hace sentir. Para las comunidades locales, el puente significa menos tiempo de viaje, menores costos de transporte y mayor previsibilidad en los traslados. Comerciantes, productores y transportistas destacan que ahora es posible mover mercadería con mayor rapidez y menor desgaste, algo clave en una economía regional que busca integrarse a corredores logísticos más amplios.
Además del efecto inmediato en la movilidad, la obra abre nuevas oportunidades vinculadas al turismo. El entorno natural del cañón, combinado con la magnitud de la estructura, convirtió al puente en un atractivo en sí mismo. Está previsto el desarrollo de miradores, plataformas panorámicas y espacios de observación que permitan apreciar la obra y el paisaje, con el objetivo de atraer visitantes y generar actividad económica adicional en la zona.
Opiniones
Especialistas en infraestructura consultados por medios asiáticos y europeos coinciden en que el puente representa un salto cualitativo en la ingeniería aplicada a terrenos extremos. Señalan que no se trata solo de construir más alto, sino de hacerlo con eficiencia, seguridad y rapidez en contextos geográficos complejos. En ese sentido, destacan que el proyecto sintetiza la experiencia acumulada por China en grandes obras y su capacidad para ejecutar proyectos de escala en plazos acotados.
La comparación con otros íconos de la ingeniería ayuda a dimensionar su magnitud. El viaducto de Millau, en Francia, considerado durante años uno de los puentes más altos del mundo, alcanza poco más de 340 metros de altura. El Huajiang Grand Canyon Bridge prácticamente duplica esa cifra, lo que da cuenta del salto técnico que implicó su construcción.

Desde una mirada estratégica, la obra se inscribe en una política más amplia de inversión en infraestructura que China viene desarrollando desde hace décadas. El objetivo es integrar regiones interiores, reducir desigualdades territoriales y fortalecer la conectividad como base del crecimiento económico
En datos
atraviesa una de las zonas más montañosas del territorio chino —donde más del 90% del suelo presenta barrancos y desfiladeros profundos— y alcanza una longitud total de 2.890 metros, con un tramo principal de 1.420 metros, el mayor en un entorno de montaña. La obra superó recientemente una prueba de carga clave, paso previo a su habilitación definitiva al tránsito.
Datos clave del Puente del Gran Cañón de Huajiang
• Ubicación: Provincia de Guizhou, suroeste de China, a unos 1.300 km de Beijing.
• Altura máxima: 625 metros sobre el nivel del río Beipan.
• Longitud total: 2.890 metros.
• Tramo principal: 1.420 metros (récord en zona montañosa).
• Tipo de pruebas: Ensayos de carga estáticos y dinámicos.
• Prueba de carga:
– 96 camiones pesados.
– Peso total: 3.300 toneladas.
– Monitoreo con más de 400 sensores en cables, torres, vano y tablero.
– Duración: cinco días.
• Inicio de obra: Enero de 2022.
• Unión del vano principal: Principios de 2025.
• Impacto en la movilidad:
– Antes: trayecto de hasta dos horas por caminos de montaña.
– Ahora: cruce directo de aproximadamente dos minutos.
• Desafíos constructivos:
– Fuertes vientos.
– Control térmico en el vertido de hormigón.
– Construcción en un entorno de barrancos profundos.
El Puente del Gran Cañón de Huajiang fue construido principalmente con:
- Acero estructural de alta resistencia, utilizado en el tablero y en la viga de rigidización, diseñado para soportar fuertes vientos y cargas dinámicas a gran altura.
- Cables principales de acero de ultra alta resistencia, propios de los puentes colgantes de gran luz, que sostienen el tramo central de 1.420 metros.

- Hormigón armado y hormigón de alto desempeño, empleado en las torres principales y en los anclajes, formulado especialmente para resistir variaciones térmicas extremas y esfuerzos prolongados.
- Sistemas de amortiguación y control estructural, integrados para mejorar el comportamiento dinámico del puente frente al viento y al tránsito pesado.
Hazaña
“Este puente es una hazaña de ingeniería sin precedentes. Superamos desafíos extremos vinculados al viento, la temperatura y la complejidad del terreno”, dijo Zhaoming, director del proyecto, en declaraciones a medios chinos.

Por su parte, Yang Jian, ingeniero jefe del diseño del puente, precisó que la obra no nació por una “búsqueda de récords”, sino por una necesidad técnica de conectar dos puntos atravesando un terreno extremadamente accidentado.
Concluyó que diseñar un puente a gran altura evitó la necesidad de construir túneles más largos y costosos, y redujo riesgos vinculados al cansancio de los conductores en rutas sinuosas.